Análisis Multiwinia

Apocalipsis pixelado

Lo mejor que se puede decir del último título de Introversion, es que es fiel a todo su trabajo anterior: interfaz simple y fácil de usar, diversión instantánea, originalidad e imaginación a raudales y grandes posibilidades jugables.

Multiwinia se puede decir que es un Spin-off de Darwinia, teniendo en común sólo el escenario y los personajes. Por lo demás, son conceptos de juego casi totalmente distintos. Mientras Darwinia era una aventura para un jugador con toques de arcade y estrategia, Multiwinia es un RTS orientado a multiplayer puro y duro, pero eso sí, probablemente el RTS más rápido, furioso y entretenido que servidor se ha echado en cara (y me he echado unos cuantos).

 

Para empezar, las partidas son rápidas, aunque puede alterarse el tiempo de juego a gusto de los jugadores, generalmente suelen durar de 15 a 20 minutos. Tiempo más que suficiente para disfrutar, y corto como para apremiarte.

El interfaz es simple: puedes dar órdenes directas a grupos de darwinianos (aunque ésto se usa sólo para momentos puntuales, como coger un power-up), o bien nombrar oficiales, que actuarán como waypoints para enviar las tropas de un punto a otro, o aglutinarán soldados en formación de escuadra para maximizar su capacidad de tiro y orden. Y poco más, y a la vez, nada menos. Con estos simples comandos, se pueden crear todo tipo de estrategias: desde ordenadas líneas de batalla para defender un frente, hasta grupos de “guerrilleros” que hostiguen los flancos al enemigo.

Ésta es, probablemente, la mejor característica de Multiwinia: con un interfaz simple y apenas 3 o 4 órdenes, se pueden crear todo tipo de estrategias y tácticas. Se puede aprovechar el terreno, flanquear, rodear, engañar y hacer casi de todo lo que se te ocurra. Y es necesario que pienses rápido, porque los tiempos de reacción andan a veces por debajo de los 10 segundos entre que ves la táctica del enemigo y organizas el contragolpe. Un engaño, un despiste, y una situación controlada puede convertirse en una derrota segura. Aquí, como no he visto en ningún otro juego de estrategia (ni siquiera entre muchos “serios”), el engaño y la táctica, el despistar al rival haciendo que se fije en un punto del combate mientras entras por otro lado, se convierte en una necesidad.

Además, cada cierto tiempo, caen cajas con potenciadores, power-ups con habilidades especiales de un solo uso. El ordenador otorga más de estas ventajas al que va perdiendo para compensar (aunque esto puede quitarse desde las opciones), y bien usadas pueden dar la vuelta a un combate. Dichas habilidades son orginales, numerosas y divertidas de usar. Tras un par de meses de juego, todavía me aparecen habilidades que no había visto antes. Tenemos desde ataques aereos, hasta enfermedades contagiosas que van matando a tus darwinianos, pasando por “bosques mágicos” que roban el alma a tus soldados, hormigueros gigantes llenos de insectos que atacan a todo el mundo, lluvias de meteoritos, o ataques nucleares (perpetrados por el sprite de los submarinos de Defcon, el anterior juego de Introversion).

Multiwinia cuenta además con varios modos de juego. Tenemos el clásico Dominación, donde vence el que capture más (o todos) puntos de creación, King of the Hill, donde se gana puntos por mantener ciertas áreas del mapa bajo tu control, o Capturar la Estatua, que es como capturar la bandera pero con estatuas gigantes de hilarantes formas que han de ser llevadas por 50 darwinianos a hombros (como un paso de semana santa, pero con enemigos disparándote para evitarlo). Además, tenemos el modo Blitzkrieg, donde contamos con blindados para transportar tropas y tenemos que conquistar todas las banderas entre nuestro respawn y el del enemigo para eliminarle de la partida. Luego tenemos el modo Asalto, donde un jugador (o varios) controlan una fortaleza con muros y cañones automáticos, y han de detener el asalto de los jugadores rivales, que contarán con el triple de tropas para el costoso ataque frontal. Finalmente, tenemos el modo Rocket Riot, original y divertido, donde tenemos que conseguir rellenar de combustible un cohete mediante la conquista de varios puntos de energía, para luego llenar dicho cohete con 100 darwinianos y escapar. Ni que decir tiene que las batallas por conseguir el preciado combustible son brutales, y las carreras para intetar llenar el cohete de darwinianos son grandiosas, sobre todo porque nuestros rivales harán causa común para destruirlo antes de que escapemos.

Los juegos grandes se diferencian de los simplemente buenos por los detalles, y Darwinia está lleno de ellos. Por ejemplo, si un jugador es eliminado de la partida, no dejará de jugar, sino que se quedará como “vengador”, sin controlar darwinianos, pero obteniendo un power-up para soltar cada 2 minutos. Lanzarle una plaga o un ataque nuclear al rival que te echó de la partida y fastidiarle su victoria es algo muuuuuy placentero…

Además, Multiwinia es frenético no sólo por su planteamiento, sino visualmente: cientos, miles de darwinianos de colores disparándose lasers, tirándose granadas y misiles, atacando en masa o huyendo en estampida, lanzado sus grititos de furia o de terror… Se montan unos espectáculos exagerados, y eso aumenta aún más la tensión de la partida, al tener que estar atento para controlar el “flujo” de refuerzos desde los puntos de respawn a los diversos frentes de combate (que nunca será uno sólo… siempre habrá enfrentamientos por dos o tres flancos).

Gráficamente, está muy bien, en la línea de Multiwinia con algunas mejoras de efectos, un diseño “retro” muy agradable, y con todo muy claramente representado. Evidentemente, no pide mucha máquina, se puede correr perfectamente en cualquier PC que ya corriese Darwinia (y es un juego con unos añitos ya) y sólo he notado caidas de framerate en un momento en el que había 3 hormigueros activos (es decir, unos 500 darwinianos, disparandose y creando efectos de luces, más unas 2000 hormigas poligonales en pantalla atacándolos a todos… sin exagerar mucho). Por suerte, son momentos muy puntuales y extraños de ver. Y por cierto, el juego sólo ocupa 60 megas. Algunos paquetes de drivers de tarjetas gráficas ocupan más…

En definitiva, un RTS divertido, rápido, furioso y original. Un gran juego. Y además, cuesta menos de 20 Euros en Steam, y te regalan el Darwinia original. Pocas veces te dan tanta diversión por tan poco.

Muy recomendable para todo el mundo.

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