Dishonored necesita cerebro

Falta muy poco para que salga uno de los juegos que esperamos con más interés; Dishonored. Como es habitual, Bethesda ya ha empezado a enviar copias a los principales medios para que hagan sus análisis correspondientes y así, el día que salga a la venta, el próximo 11 de octubre, la gente ya sepa lo que se va a encontrar en las tiendas. Aunque parezca extraño, al Grupo 97 no nos han enviado ninguna de esas copias, supongo que porque se les habrá olvidado. Quienes sí han recibido su copia han sido los redactores de Computer and Videogames, los cuales han realizado un vídeo análisis con una puntuación final de 9.5.

 

 

Dejando de lado lo estúpido que me parecen las notas, me ha llamado la atención lo que en el vídeo indican como aspecto negativo del juego: cuesta mucho pillarle el tranquillo. Vamos, que cuesta aprender a jugar. Lo primero que pienso es que esa crítica viene porque no hay un manual que explique las cosas bien ni tampoco un buen tutorial, pero viendo el vídeo análisis me doy cuenta de que no es ese el motivo, sino que al realizador del análisis le ha costado aprender a jugar. Y claro, alucino de que un medio tan conocido como Computer and Videogames suelte semejante estupidez.

Si lo entiendo bien, cuando se critica un videojuego uno de los aspectos a valorar es su facilidad de uso, lo fácil que es aprender a jugar y lo fácil que se juega. Y este dogma del mediocre se repite hasta la saciedad en la gran mayoría de críticas de las revistas especializadas. Es una prueba más de que la Teoría del 97 se cumple una y otra vez, demostrando que los imbéciles dominan el mundo. No quiero ni pensar lo que pasaría si analizan el DCS A10 Warthog, le pondrán un cero patatero porque no hay dios que lo aprenda sin leer su extenso manual.

¿Desde cuando las cosas tienen que ser fáciles?. Siempre he pensado que desde los poderes económicos y políticos se promueve que la gente sea estúpida, vaga y sin sentido crítico, lo cual beneficia a los intereses de esos poderosos porque la gente poco formada es mucho más manipulable que la gente formada. Si el ciudadano es estúpido y además un consumidor compulsivo, el poder está feliz porque han cumplido su objetivo. Y para eso utilizan los medios a su alcance, incluyendo, por supuesto, los medios de comunicación. Y el autor, o autores, de esa crítica, caen en ese juego una y otra vez, ponderando las cosas fáciles y cómodas como maravillosas, denostando lo que implique cualquier esfuerzo intelectual por parte del usuario.

Por si esto no fuera suficiente, también dicen, como aspecto negativo, que el exceso de PNJ’s (personajes de la IA), desvía la atención de la historia principal. No falla, realizas un juego en que no haya que ir en línea recta sin desviarse y a los medios se les atraganta. Es mucho mejor un río que te lleve en la historia al estilo Call of Duty que un juego rico en personajes con los que se pueda interactuar. A estos los pones a jugar al primer Fallout y, si han sobrevivido al intento de probar el A10, les da un infarto cerebral agudo. Los humanos de Wall-e atacan de nuevo.

No puedo entender cómo unos presuntos redactores que se dedican a revisar videojuegos no sean capaces de darse cuenta de lo estúpido que es criticar un videojuego por su complejidad. Se puede entender que se critique la dificultad exagerada, esa que te obliga a repetir una fase 100 veces porque sale un bicho mutante hiper vitaminado que no hay Deus que acabe con él. Lo que no tiene sentido es criticar a un videojuego porque sea complejo o no sea lineal. La gratificación que proporciona un juego bien hecho en el que el jugador sea el que toma las decisiones es mucho mayor que la típica basura de consumo rápido. Está bien que haya ese tipo de basura, a veces puede ser divertido un poco de descerebre, pero no puede ser que un medio haga una crítica que sólo pondere el excremento videojueguil como principal virtud.

Hace falta madurez en la prensa de videojuegos, además de sentido común. Ahora mismo la crítica de videojuegos es equivalente a la crítica de cine de la revista Pronto, y eso siendo generoso. Tiene que haber un cambio en la mentalidad de los jugadores, sobre todo si tenemos en cuenta que la mayoría son adultos. Hay un público que demanda juegos complejos, con buenas historias, diálogos o situaciones. Ya está bien de idiotizarlo todo para contentar a los que quieren idiotizarlo todo. Que un videojuego no es ingeniería espacial.

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