Opinión

Hay una empresa que se llama Infinity Ward. Se dedican a la creación de películas interactivas sobre trenes para venderlas como videojuegos. Mucha gente los conoce por la serie Call of Duty, que debe de ir ya por la quinta o sexta entrega, a saber. La serie les ha dado mucha pasta gracias a la Teoría del 97, motivo por el cual han convertido Call of Duty en una de esas películas interactivas por fascículos. Allá ellos, cada uno se gana la vida como quiere o puede, naturalmente.

Pero esta empresa tiene otra faceta más desconocida, la de cuentacuentos. Un trabajo admirable, puesto que no hay nada más encantador y maravilloso que la sonrisa de un niño. Es una pocholada ver a los nenés con los ojos como platos mientras un cuentacuentos profesional les cuenta una historia fantástica que ellos, envueltos en su dulce ingenuidad, se creerán como si fuera cierta. El último cuento que han contado lo he podido leer por aquí. Se titula Pippi Calzaslargas en el País de Pin y Pon, y cuenta la historia de cómo un panadero se dedica a hacer rosquillas durante varios años repitiendo siempre la misma fórmula. Un día su mujer le pregunta si no ha pensado en cambiar un poco la rutina, en hacer algo diferente. Su marido le responde que ya innova, que todos los años cambia la cuerda y el papel para envolverlas.

Siempre he pensado que, por regla general, un videojuego con una buena campaña de marketing detrás acaba siendo un éxito de ventas. Por esta razón, creo que un fracaso comercial se debe principalmente al interés que se haya puesto en vender el videojuego en cuestión, con todo lo que pueda implicar ese interés. Esto podría ser aplicable a cualquier otro medio, no sólo los videojuegos, naturalmente. Es evidente que si quieres vender algo, tienes que gastar la pasta en promocionarlo y además hacelo bien. Se trata de que la gente conozca lo que quieres vender, crear la necesidad de comprarlo y facilitar lo máximo posible su compra. Y por supuesto tener en cuenta el mercado al cual te diriges. De ahí que piense que cualquier juego podría vender lo suficiente para resultar rentable, incluso de los llamados complejos, que son los que nos gustan en este grupo.

Hay excepciones, casi nada es 100% fiable, pero la tendencia es esa. También hay excepciones a la inversa, es decir, videojuegos que siendo complejos y sin una campaña de marketing detrás del copón, han logrado el éxito comercial que todos anhelan. Aunque tengo bastante claro todo esto, me ha llamado la atención la descripción que hace Rich Hilleman, creativo jefe de Electronic Arts, acerca del mercado de videojuegos, publicidad, producción, etc. Este señor cuenta que en Electronic Arts se gastan el triple en marketing que en la producción del propio juego. Si un juego cuesta hacerlo diez millones de dólares, venderlo costará treinta millones.

Esto ocurre porque para lograr estar entre los diez juegos más vendidos, es fundamental machacar el mercado con anuncios en todos los medios, incluyendo la TV. Si un juego se vende a sesenta dólares y deja a EA un beneficio de treinta y cinco, necesitan vender más de un millón de unidades para alcanzar el punto de equilibrio (no perder dinero), y bastante más si lo que quieren es rentabilidad, es decir, que los beneficios compensen el esfuerzo de poner el juego a la venta. También comenta que en El Padrino aparecen 475 personas en los créditos, lo cual da una idea de lo que ha costado producirlo, más aún si contamos el triple en publicidad. La "next gen" sale muy cara, y más aún venderla.

No se si conocéis un MMORPG llamado Dark Fall, todavía en fase beta y a punto de lanzarse al mercado. Por lo que he podido leer, es muy prometedor, tanto es así que he recomendado que lo sigáis de reojo a pesar de tratarse de un MMORPG y todo lo que ello significa. Parece ser que en Eurogamer recibieron una copia para analizar al susodicho, una tarea de la cual se encargó un tal Ed Zitrón. Nada de especial, vamos, lo habitual en estos casos.

Al tal Zitrón no le gustó demasiado Dark Fall. Es más, lo consideró infumable y un suplicio, con lo cual se despachó a gusto en su "análisis". Y lo pongo entre comillas porque los desarrolladores comprobaron que en los "logs" del sistema sólo contaba con dos horas de juego. O sea, el redactor puso a parir un juego que necesita tanto tiempo como un MMORPG después de dos horas de juego. El tío se defiende y dice que en realidad fueron nueve, pero que no fue capaz de aguantar más. Eurogamer por su parte, se ha ofrecido a repetir el análisis y los desarrolladores los han mandado al cuerno, con toda la razón del mundo.

Hace unas semanas, la ADESE presentó un informe acerca del estado de los videojuegos en España. Es un informe largo, lleno de gráficas de Excel y aparentemente muy riguroso. Entre otras muchas cosas, dice que los videojuegos han superado al cine. Las cifras de la ADESE hablan de unos ingresos de 1432 millones de Euros contando el software de PC, consolas y el hardware específico de videojuegos, aunque sin aclarar a qué hardware se refieren. ¿Una aceleradora 3D es hardware de videojuegos?. El informe no lo aclara.

No se si los datos de la ADESE son ciertos. La ficha técnica de la encuesta de la ADESE no parece muy rigurosa. 2680 encuestas, 2423 válidas y una recogida de datos presencial en un 60% mientras que el resto se hizo a través de un cuestionario en Internet. Lo que me extraña es que los videojuegos generen más dinero que el cine. ¿Esto es verdad?. No lo niego, pero me sorprende. Tanto es así que me fui a buscar en las listas de taquilla en España de las películas que se distribuyen aquí. La más reciente que he encontrado muestra a Monstruos Contra Alienígenas en primera posición en dos semanas de recaudación, con un total de seis millones y medio de euros. Slum Dog Millonaire ha recaudado nueve millones de euros en nueve semanas y Gran Torino llega a los diez millones de euros en seis semanas. En total las diez películas más taquilleras han recaudado, aproximadamente, cincuenta millones de Euros en las nueve últimas semanas.

Supongo que los asiduos a esta web ya conocerán que la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados, aprobó considerar a los videojuegos como cultura, siendo una de las pocas cosas que han logrado el acuerdo de los dos partidos mayoritarios de este país. Es una noticia que ha circulado por las principales webs de videojuegos de este país, pero que apenas ha tenido repercusión en la prensa generalista. Lo primero que hay que decir ante esta noticia es que ya era hora, así los videojuegos se equiparan a otros medios, como por ejemplo el cine.

Y precisamente mencionando al cine nos hacemos una idea de las ventajas que puede suponer para el pequeño y limitado sector creativo del videojuego en España el hecho de que el estado reconozca su valor cultural. El cine español en general vive de las subvenciones, recibe un apoyo institucional muy importante y se producen docenas de películas españolas al año. Hay varias productoras, festivales, premios y su presencia en los medios es notoria. Incluso se han hecho buenos programas dedicados al Cine, como Días de Cine en la época de Gasset.