Juegos

Algunas editoras de videojuegos llevan bastante tiempo saltándose los derechos de los usuarios, como bien sabemos. Uno de esos derechos es la venta de segunda mano. Con unos huevazos tamaño familiar, han decidido que un usuario no puede vender a quien le salga de los pendientes reales los juegos que legalmente han adquirido, poniendo todos los impedimentos posibles para conseguirlo. ¿Qué pasaría si los fabricantes de automóviles hicieran algo para impedir la venta de coches de segunda mano?.

Corte Europeda

Pero a veces la justicia pone a los malos en su sitio, aunque sin tanta frecuencia como sería deseable. La Corte de Justicia de la Unión Europea ha sentenciado que “un autor de software no puede oponerse a la reventa de sus licencias 'usadas' permitiendo el uso de sus programas bajados de Internet”, y que “el derecho exclusivo de distribución de una copia de un programa de ordenador cubierto por la licencia se agota con la primera venta”. O sea, que el que compra un programa puede venderlo si le da la gana en toda la Unión Europea, e impedirlo es ilegal. Punto.

¿Qué supone esta sentencia que apenas ha tenido repercusión?. Que si compras un programa de ordenador, por ejemplo un videojuego, en cualquier lugar de la UE, sea mediante servicios de descarga como Steam, Gamersgate, Origin, GoG, etc. o en soporte físico, puedes venderlo como te de la gana, sin más derecho que el de pataleo. Y así es como debe ser, que ya está bien de tanto abuso y cachondeo. La única limitación es que si vendes el juego, tienes que desinstalarlo y borrar cualquier copia que tengas.

Seguro que ahora empezarán a darle vueltas, a marear la perdiz, a hacer como si nada y probablemente nadie hará nada. Pero la sentencia es bastante clara y cualquiera podría recurrir a ella para denunciar cualquier práctica de las compañías que se la salte. Veremos en qué acaba todo esto, pero al menos hay cierta sensación de que por fin un tribunal empieza a poner las cosas en su sitio con respecto a la venta de software de segunda mano.