Esta industria nuestra del cine es asín. Participa con gusto en el despilfarro público mientras nos intenta convencer de que existe un entramado empresarial real más allá del establecido por ley. Ni de directores de cámara podemos hablar siquiera. Pero para el director de "Airbag" no hay ni un duro. Tócate el pie.
Referente a esto, no sé si habréis visto la ceremonia de los Goya, con los jefazos de la academia
negando la realidad, a lo que Álex de la Iglesia
responde negativamente, maravillado de la atracción que el abismo ejerce sobre sus compañeros de profesión.