Es normal que si a uno le gusta un juego muchísimo, y después de exprimirlo al 100%, quiera más, reciba la secuela con los brazos abiertos. La cuestión es que de Diablos no se cansa mucha gente, y como flipó con los dos primeros (por lo que sea, por su enorme inmediatez, su looting, su multi, etc) y se quedaron con ganás de más, compran este. Esto es aplicable a cualquier saga, ya al margen que estemos o no de acuerdo de su calidad (si yo mismo no pude ni con el primer Diablo, acabé hasta el gorro).